lunes, 25 de junio de 2012

Las cosas cambian, pero yo seguiré aquí para ti.

Ahí, junto a ti, ahí estoy yo, siempre. Tal vez, sí, las cosas cambian con el tiempo, pero lo que no cambiará jamás será esto que compartimos, esta especie de magnetismo que hay entre nosotras que nos une de manera muy fuerte y que no nos separa nunca a pesar de los problemas, enfados y malentendidos. Cuatro años, lo pienso y digo que llevo ya toda mi vida contigo, pero no es nada para lo que nos queda, por que sé que esto solo es el principio de una gran amistad que, tendrá sus defectos, pero que tiene muchas más virtudes que hacen que valga la pena no dejar que decaiga nunca. Eres como mi sangre, acudes a mi herida sin llamarte. Miras mi primera lágrima, atrapas la segundas y evitas la tercera. Gracias por todo lo que haces por mí, gracias por todo lo que me haces sonreír.
Es inexplicable expresar lo que siento por ti, tu presencia en mi vida es inevitable. Me ayudaste en mis problemas y rápidamente supiste siempre borrar de mí el dolor, gracias a ti aprendí a pintarme sonrisas cuando quería llorar. Sin ninguna palabra pactamos estar siempre juntas. Por eso, no hay prisas, nos queda una vida por delante, mil anécdotas que contar y mil sueños por cumplir. Entraste en mi vida y desde el primer día me diste todos los motivos para que fueras lo que hoy eres para mi, mi mejor amiga. Desde ese momento compartimos un corazón y eso es lo que nos une desde hace años, la ilusión, la ilusión por hacer juntas todas esas cosas que tenemos en nuestra lista imaginaria, y que bien sabemos que la cumpliremos, esas y cada uno de los sueños que tenemos y que debemos conservar siempre por muy mayor que nos hagamos, porque somos como niñas chicas cuando pensamos en las grandes amigas que somos y en todo lo que nos hemos convertido y conseguido por estar tan unidas. Le doy gracias al destino por darme tu amistad, porque tu eres la que me a hecho seguir aquí con esta actitud que tu dices que tengo, que si no fuera por ti te aseguro, que no seria igual. Tu has sido la que has secado siempre mi mar de lágrimas, la persona que me ha ayudado a pasar de página. Y por todo esto sin ti yo me siento sola. Mi vida no sería vida sin ti. No me preocupan los problemas que nos puedan separar porque sé que estaremos juntas hasta el final, que también estoy segura de que esa palabra, "final", no estará nunca en nuestra historia.
Dentro de muchos años recordaremos todos nuestros momentos y veremos que bonito pasó para nosotras el tiempo, mientras otros estaban tristes y desganados por los obstáculos de la vida que, sin ningún problema, nosotras conseguimos pasar juntas con esa sonrisa que se nos pone de oreja a oreja al ver que conseguimos lo que nos proponemos. Eres uno de mis grandes tesoros de la vida, no vales oro, tú no tienes precio. Sí, es imposible que dos personas sean exactamente iguales, pero a pesar de nuestras diferencias tenemos algo en común, para ti YO y para mí, TÚ.

domingo, 17 de junio de 2012

Tú eres el lugar en el que quiero estar.

Me gustaría ir a París, mientras me subo a lo alto de la Torre Eiffel y veo toda Francia. ¿Después? A Italia, donde me aré la típica foto donde yo, con toda mi fuerza y valentía, sujetaré la Torre de Pisa para que no se caiga. ¿Luego? A Londres, donde intentaré hacer reír a los guardias de seguridad con mis caras más extrañas y mis chistes malos.¿Siguiente? A Las Vegas, donde me gastaré todo el dinero en el casino para no ganar ni un chavo, pero podré decir: ¡Viva Las Vegas, baby!. ¿Aún más? Pues me iré a Nueva York, sí, y me subiré a la Estatua de la Libertad y veré como todo Manhattan amanece. ¿Y por último? Yo siempre digo que lo mejor, para el final. Por último me iré a Los Ángeles. Arrasaré en todas las tiendas de Beverly Hills, mientras me gasto casi todos los ahorros que me quedan en ropa. Luego, en Hollywood, iré mirando cada una de las estrellas del Paseo de la Fama y me haré una foto con la inmensa mayoría mientras sonrío bebiéndome mi Starbucks. También me haré fotos junto al cartel de Hollywood, señalándolo con una gran sonrisa en mi cara diciendo: Sí, estoy en L.A. Y al final, me subiré a lo alto del mirador y miraré por última vez todos Los Ángeles. Pero cuando vuelva aquí, me esperará lo mejor. Me esperarás tú.


You say

Tú dices que amas la lluvia, pero sin embargo usas un paraguas cuando llueve. Dices que amas el sol, pero siempre buscas una sombra cuando el sol brilla. Dices que amas el viento, pero cierras las ventanas cuando el viento sopla. Por eso, por eso tengo miedo cuando dices que me amas.